Aspectos sanitarios
El alto contenido en lípidos de los tejidos de Dreissena hace que en estos se puedan disolver un buen número de contaminantes, como metales pesados, pesticidas, etc. La intensa filtración de las poblaciones de mejillón cebra, puede retirar una proporción importante de este tipo de contaminantes adsorbidos a material particulado, quedando de esta forma acumulados en el cuerpo de los ejemplares contaminados. Este hecho supone en primer lugar, que el mejillón cebra contribuye a eliminar metales pesados de la fase acuosa; en segundo lugar, la no comestibilidad de los mejillones cebra, por principio e incluso la limitación de su uso como abono en terrenos de cultivo, sin una analítica previa. En tercer lugar, sitúa al mejillón cebra con un importante eslabón en la cadena de exportación de contaminantes recalcitrantes hacia otros niveles tróficos (peces, aves) a través de procesos de biacumulación.
Dreissena se ha citado como primer eslabón (huésped) del parásito Bucephalus polymorphus (Tachet et al., 2000), un trematodo responsable de la bucefalosis larvaria cuyo ciclo se completa sobre especies de peces también presentes en el Ebro como la lucioperca (Stizostedion luciperca) y el rutilo (Rutilus rutilus) afectando en general a peces ciprínidos pércidos y centrárquidos.
